Mª IRENE MOLINA LÓPEZ
SECTOR SANIDAD
María Irene Molina López ( Gáldar 1963)
El emprendimiento en los genes
De María Irene Molina López se puede decir que lleva el emprendimiento en los genes, heredados de su familia materna, ya que tanto su abuela como su madre tenían negocios propios.
Desde que aprendió a leer ayudaba a sus padres en la tienda familiar, por lo que asegura que lleva trabajando toda su vida.
Cuando terminó los estudios de secundaria, se preparó para entrar en Educación Física, pero no pudo ser. Una amiga le aconsejó que probara en prótesis dental, por lo que se fue a Barcelona, en una época en la que no era habitual que las mujeres saltaran el charco para formarse, ya que lo normal era que como mucho, fuera a la Universidad de La Laguna.
La carrera a la que llegó casi por casualidad, le gustó desde un principio, y cuando terminó regresó a Gran Canaria, trabajando en varios laboratorios para adquirir experiencia.
En aquel entonces eran muy pocas las mujeres que se dedicaban a esta profesión en la isla, pero la firmeza de Irene, contribuyó a que se hiciera un hueco en un mundo de hombres.
Abrió su propio laboratorio, y después, por ese afán de dar la mejor atención a la clientela, en el año 1994 abrió la clínica dental Atlant, que hoy en día tiene su sede en la calle que lleva el nombre de su bisabuelo, Domingo Pérez.
El negocio le iba bien, por lo que decidió abrir una sede de la clínica en la capital grancanaria, pero las dificultades para compaginar la dirección de los dos establecimientos con la crianza de su primer hijo, la llevó a tomar la decisión de quedarse solo con la clínica de Gáldar.
El tiempo ha pasado, y ahora, su hijo que estudió odontología trabaja con ella, y a la clínica también se incorporará cuando finalice sus estudios, su hija que también ha optado por la odontología.
A Irene le encanta el trato con los y las pacientes, aunque en la actualidad esté más volcada en la gestión de la clínica que en la atención al paciente.
Tiene la tranquilidad de que la clínica en el futuro estará en buenas manos, continuando con el negocio que ella inició con mucha ilusión. Aunque vaya delegando responsabilidades, sus hijos siempre podrán contar con ella.


Comentarios
Publicar un comentario